Silencio

Imagen tomada de: https://lamenteesmaravillosa.com

Frente a una ruidosa pantalla de televisión que proyecta una película de violencia que mis hijos y su padre ven, totalmente metidos en cada una de las escenas, yo aprovecho este rato de “no silencio” pero en el que puedo esconderme en el ordenador, para escribir sobre “ el silencio”.

Hace un par de semanas, sentía que todo lo hacía mal y no dejaba de meter la pata con cada palabra que pronunciaba.
Entré en una parálisis de acción y expresión, por miedo a las consecuencias que expresarme, podía causar.
Tuve una fase de dos semanas en las que cada cosa que pronunciaba, generaba conflictos con las personas con las que vivo o interactuo, así que decidí, “no hablar” más de lo necesario.
Hacia una semana, que le conté a una de mis hermanas la dolorosa situación de separación con una amada amiga,  llamémoslo – malentendido- me dijo: ¿ Y por qué no haces silencio, una cuarentena de silencio? No tienes que decirlo a nadie, es un pacto entre tú y Dios.
Cuando decidí hacer silencio, no lo hice exactamente por la sugerencia de mi hermana, pero fue una “casualidad” que ella me hiciera una recomendación de hacer lo que era casi era indispensable.
Estaba en la situación de “destruye cualquier cosa que toca”. Así que no hablar, fue más un mecanismo de defensa, que un propósito del alma: “hacer silencio”.
Cuando le conté a mi hermana que estaba en silencio, inmediatamente percibió que mi silencio no había sido un pacto con Dios, sino que era solo una defensa para “no romper nada más”.
Entré nuevamente en mí y decidí hacer silencio.
Hacer silencio incluye tantos actos o no actos.
1) Dejar hacer a las personas que nos rodean,  sin estar constantemente emitiendo opiniones de si está mal o bien lo que hacen.
2) Escuchar a quienes tienen cosas que decirnos,  en vez de preguntarles. Ejemplo los niños en el colegio a los que acribillamos de preguntas cuando ellos tal vez tienen algo hermoso que contarnos.
3) Descansar de Whatsapp
Aquí quiero hacer una reflexión especial, aunque escribiré un artículo especialmente sobre wasap.
Estar en Whatsapp es una “adicción al no silencio”.
Whatsapp es una herramienta  peligrosa.
Crea una adicción “especial” y evita que nuestra mente esté en silencio.
Cuando digo que especial, me refiero a que es una herramienta que nos permite convertirnos en “salvadores del universo entero”.
Sentimos agonía si no leemos los mensajes. 
Las dos flechas que marcan que el mensaje ha sido recibido, deberían desaparecer, porque nos sentimos obligados a leerlos y actuar. Por ese motivo, whatsapp, penetra 24 horas en lo más íntimo de nosotros mismos: nuestra mente, nuestros pensamientos.
Por esas “sincronías” o “causalidades”, cuando me fui de Semana Santa, sin querer,  borre el whatsapp.
Pensando que había sido una travesura del subconsciente que gritaba “silencio”, así estuve, una semana sin whatsapp.
Solo haber parado whatsapp, permitió que mi mente estuviera en reposo total.
Volví a usar sms para las cosas más importantes. No debía estar pendiente del teléfono.
Les invito a borrar whatsapp al menos una semana cada 3 meses. Si pudieran hacerlo por una semana al mes sería maravilloso.
Estar en el campo, con una vista maravillosa y sin herramientas modernas de comunicación, me permitió retomar la lectura, no de pequeños párrafos o mensajes que aunque alientan cada mañana, hacen que picoteemos de aquí y de allá y que nuestros pensamientos estén dando saltos.
Conseguí parar el mutlitasking,  que tanto daño nos hace, aunque las multinacionales aparentemente se benefician de ello (a corto plazo, pronostico, porque se darán cuenta de las consecuencias nocivas).
Así, tuve una semana de retiro, sin necesidad de estar en un espacio de Retiro Espiritual.
Observé, como callar, como estar quieta, no responder más que cuando era preguntada, no dar prácticamente ninguna instrucción, hacía que las personas que estaban a mi alrededor, estuvieran realmente felices y el paz.
Yo, era solo yo la que estaba proyectando la paz que me daba estar en silencio.
Los invito a hacer una cuarentena de silencio. A no decir más que lo estrictamente necesario, a callar, a escuchar, a borrar el whatsapp, no entrar en Facebook, no ver la TV, no escuchar la radio.
Os permitirá no solo la paz del silencio, sino encontrar tiempo para hacer lo realmente importante, para lo que usualmente decimos que “no tenemos tiempo”.
Al llegar al mundo, me sentía casi como un extra terrestre.
Que mundo en el que vivimos !!! Conectado con lo de fuera y desconectado con nosotros mismos.
Espero que mi experiencia os inspire. Yo seguiré en silencio.
Escrito por:

Si necesitas ayuda sobre algún tema referente a Asesorías Individuales, pareja, familia, niños, PNL y buscas consejo o ayuda para resolver tus problemas, te invitamos a registrarte y tener una consulta gratuita con algún especialista en Terapias Complementarias.

https://www.expertoe.com/terapias_holisticas.php

Un comentario en “Silencio

  1. Hola ,de todo lo que he leído hoy ,este articulo ha sido lo mejor ,hacer silencio, hace dias atras me dije voy hacer un retiro espiritual ,en un sitio donde no se permite hablar ,solo para estar conmigo,lo necesito con urgencia ,sobre todo por vivir donde vivo y para aprender a dejar de ser tan reactiva.
    Gracias , Gracia mil gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *